Proponen un innovador ascensor que conecte la Luna y la Tierra

17 de Marzo de 2014

Un ascensor en la Luna podría reducir de forma drástica los costes de misiones espaciales hacia nuestro satélite. Este avance tecnológico, a la par que atrevida propuesta, haría posible el transporte de suministros y materiales de la superficie de la luna hasta la órbita de la Tierra y viceversa además de posibilitar los tan populares viajes comerciales al espacio.

El proyecto está siendo desarrollado por el grupo LifPort de Seattle, Washington. La idea consta básicamente en un vehículo que se mueve anclado a un cable metálico, subiendo y bajando desde un punto fijo en la Tierra y otro de identicas características en la Luna.

El grupo prevé un cohete lanzado desde la Tierra a un Laboratorio de Picogravedad ubicado en un punto del espacio exterior denominado Lagrange, donde la carga se transfiere a una grúa robótica y suavemente es transportada a la superficie de la Luna para montar la estación final de la misma.

Una vez en pleno funcionamiento, el ascensor lunar podría llevar equipos de investigación y personal hasta la luna, a un ritmo de tres docenas de astronautas por año en los primeros años de funcionamiento del ascensor.

Jerome Pearson, presidente de STAR, otra de las compañías interesadas en el proyecto, concibe como un reto el hecho de producir cantidades suficientes de nanotubos de carbono de alta resistencia requeridos.

Algunos de los problemas que se plantean son los 100.000 Km de longitud de los cables de la estructura así como el popularizado problema de la basura espacial que podría destruir los cables del ascensor espacial.

Algunas de las soluciones que propone Pearson para estos problemas son la construcción del aparato con materiales compuestos de alta resistencia, sin la necesidad de esperar a la evolución del campo de los nanotubos y nanotecnología. Además, añade que los experimentos se podrían realizar en la propia Luna para no poner en peligro la integridad de las personas así como la cantidad de satélites existentes.

El proyecto sería atractivo económicamente hablando a partir de 2025 dadas las cantidades de regolito lunar que aportaría a la órbita terrestre así como la posible extracción de helio.